Arranca el US Open de golf en el centenario Pebble Beach

Tiger Woods, golfista estadounidense. EFE

Pebble Beach (California, EEUU), 12 jun (EFE).- La 119 edición del Abierto de golf de Estados Unidos se celebra esta semana en el centenario recorrido de Pebble Beach, a orillas del Pacífico californiano, con la presencia estelar del estadounidense Tiger Woods, que ganó el US Open en este mismo escenario en 2000 con una apabullante ventaja de 15 golpes.

Para Tiger, ganador de 15 grandes, el último de ellos el Masters de este mismo año, este recorrido californiano guarda recuerdos simbólicos, como aquel triunfo de 2000 y su participación en la edición de 2010, también en Pebble Beach, cuando regresó el buen juego de Woods después de una ausencia de un año por un escándalo que acabó con su matrimonio y casi con su carrera profesional.

A sus 43 años, Tiger es el único que ha ganado cuatro majors seguidos (2000-2001) y, aunque llega entre los favoritos a Pebble Beach, tendrá que vérselas con veinteañeros de la talla del norirlandés Rory McIlroy, flamante ganador por goleada del Abierto de Canadá, y el estadounidense Brooks Koepka, número 1 del mundo.

Koepka, que acaba de conquistar su tercer grande en el Campeonato de la PGA en Bethpage, aspira a convertirse en el segundo golfista de la historia que gana tres US Open consecutivos, después de sus victorias en Erin Hills (2017) y Shinnecock Hills (2018).

En el larguísimo recorrido de Bethpage Black, sede del PGA Championship, el primero del mundo sacó partido de su potencia, un factor que tendrá mucha menos importancia en Pebble Beach, donde la hierba alta y el tamaño reducido de los greenes expanden la lista de candidatos a la victoria.

En el US Open de 2010, que ganó con un resultado final de par el norirlandés Graeme McDowell, el promedio de bolas acertadas en los greenes no pasó del 48 por ciento, el porcentaje más bajo registrado en Estados Unidos desde entonces.

El otro elemento que puede mantener el resultado final cerca del par en 2019 es la velocidad y la arbitrariedad de los greenes de Pebble Beach. «Simplemente por el tipo de hierba y por el tránsito de la semana, la bola no va a rodar como esperas», explicó a Efe el español Jon Rahm, ganador de dos torneos del PGA Tour en California y candidato internacional a hacerse con el US Open.

Rahm forma parte del grupo de internacionales, junto con el inglés Justin Rose, ganador del Abierto de Estados Unidos de 2013, y el italiano Francesco Molinari, ganador del Abierto Británico de 2018, con claras posibilidades de recuperar el trofeo del US Open para Europa, después de la última victoria de un internacional, el alemán Martin Kaymer, en 2014.

A Pebble Beach han llegado también un cuarteto de españoles integrado por Rahm, Rafa Cabrera Bello, Adrián Arnaus y Sergio García, y una nutrida representación latinoamericana, con los mexicanos Abraham Ancer y Carlos Ortiz, los argentinos Emiliano Grillo y Julián Etulain, el chileno Guillermo Pereira, el venezolano Jhonattan Vegas y el costarricense Luis Gagne, mejor aficionado en el US Open de 2018.