Moro dice que los falsos escándalos no frenarán su misión como ministro en Brasil

En la imagen, el ministro de Justicia y Seguridad de Brasil, Sérgio Moro. EFE/Archivo

Río de Janeiro, 12 jun (EFE).- El exjuez Sergio Moro afirmó este miércoles que los «falsos escándalos» no frenarán su misión como ministro de Justicia de reducir la criminalidad en Brasil, en alusión a las acusaciones sobre su supuesta parcialidad en el caso que llevó a prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

«Hackers de jueces, fiscales, periodistas y, posiblemente, parlamentarios, así como sus líneas auxiliares, o escándalos falsos no van a interferir en esta misión», afirmó Moro en un mensaje que publicó en su cuenta en Twitter tras divulgar una serie de cifras que muestran la reducción de la criminalidad en Brasil.

Moro, que fue el juez responsable por la llamada Lava Jato, la mayor operación de combate a la corrupción en la historia de Brasil, así como de la condena que tiene en prisión a Lula, es protagonista de un escándalo desde que un portal en internet divulgó el sábado supuestas conversaciones suyas con fiscales que sugieren que actuó sin imparcialidad en el proceso.

Según The Intercept Brasil, el medio que sacó a la luz pública las conversaciones por aplicaciones que Moro tuvo cuando aún era juez, el entonces magistrado sugirió a fiscales de la Lava Jato cambiar el orden de las fases de la operación y otros procedimientos que supuestamente estarían prohibidos por la ley.

La revelación de los mensajes, transmitidos por Telegram y que llegaron a The Intercept gracias a un «hacker» anónimo que intervino los teléfonos de Moro y de algunos fiscales, ha causado revuelo en Brasil y llevado a la defensa de Lula a reiterar que el exmandatario ha sido víctima de una «persecución política» y que el juicio en su contra estaba «viciado» y debía ser declarado nulo.

Moro, que en 2017 condenó a Lula a nueve años y seis meses de prisión por corrupción tras dar por probado que recibió un apartamento en una playa de Sao Paulo a cambio de favores políticos a la constructora OAS, anunció la víspera que comparecerá al Senado el próximo miércoles para esclarecer las acusaciones que ponen en entredicho su parcialidad en la Lava Jato.

El ministro de Justicia del Gobierno de Jair Bolsonaro ha insistido en que las conversaciones divulgadas en ningún momento muestran que hubiera intervenido ilegalmente en el proceso y que conversaciones entre jueces y fiscales sobre los casos que adelantan son normales.

En un intento de demostrar que el escándalo no ha afectado su desempeño como ministro, Moro publicó en Twitter datos que revelan una significativa reducción de la criminalidad en Brasil desde que Bolsonaro asumió su mandato, en enero pasado.

Los datos, extraídos del Sistema Nacional de Informaciones sobre Seguridad Pública, indican que el número de homicidios se redujo en un 23 %, desde 8.498 en el primer bimestre de 2018 hasta 6.543 en los dos primeros meses de este año.

Según las cifras, el número de robos de cargas de camiones cayó un 40,6 % en la misma comparación, el de asaltos a bancos en un 36,7 %, el de robo de vehículos en un 28,3 % y el de intentos de homicidio en un 15,1 %.

«Necesitamos trabajar para que esa reducción sea permanente y constante… ya que, incluso con esa disminución, los números aún son altos. Necesitamos trabajar mucho más», afirmó el ministro de Justicia y Seguridad Pública.

Moro agregó que en esa tarea ayudaría la aprobación del proyecto de combate al crimen que envió al Congreso y lamentó que el Parlamento lo haya dejado en segundo plano para centrarse en la discusión de la reforma a las jubilaciones propuesta por Bolsonaro.

La reducción de la criminalidad en Brasil fue una de las principales banderas de campaña de Bolsonaro, líder de la ultraderecha en Brasil.

Ante el escándalo suscitado por la filtración de las conversaciones, Bolsonaro ha guardado silencio, aunque el mandatario mostró el martes un claro respaldo a su ministro.

Bolsonaro, el mayor antagonista político de Lula, recibió a Moro para una reunión privada en su residencia oficial y luego juntos embarcaron en una lancha para atravesar el lago Paranoá de Brasilia y asistir a una ceremonia en la que el ministro fue condecorado.