El 'hermano' italiano de Maradona: "¿Un España – Italia? En Nápoles vamos con los del Nápoles"

El España – Italia, que este jueves medirá a ambos combinados nacionales en la Eurocopa 2024, se verá con ojos especiales en Nápoles. La ciudad de Diego Armando Maradona («Diego era un napolitano nacido en Argentina») late con un corazón diferente que le hace sentir los éxitos de la ‘Nazionale’ en relación directamente proporcional con la presencia de jugadores del Napoli en sus filas. Un caso peculiar en el ‘Bel Paese’.

«Nuestra primera selección es Nápoles», repite Massimo Vignati, ‘hermano’ de Diego Armando Maradona y dueño del único museo privado que existen en la ciudad dedicado al ‘Pelusa’ y su etapa en Nápoles. «Esto es un santuario dedicado al Dios del fútbol», repite sentado desde un sofá de su hogar que ha transformado en una ‘galería’ maradoniana.

Massimo es protagonista de la última campaña de difusión de Betfair en la que se muestran los contrastes norte y sur que dominan España e Italia y cómo, cuando llega la Eurocopa, se disipan para apoyar a sus respectivas selecciones… aunque en algunos casos de forma peculiar, como le ocurre a Nápoles.

«No hay nada como Nápoles. Lo vivimos del lunes al domingo. Para Nápoles, el equipo, el Napoli, es todo. La selección nos interesa, pero especialmente cuando tenemos algún jugador de aquí en el equipo, porque el Napoli lo abarca todo. En Nápoles vamos con los del Nápoles», repite Vignati. Ejemplo: el último europeo, cuando la ‘Azzurra’ se alzó con el título en Wembley ante Inglaterra. Aquello hizo especialmente feliz a Massimo, sobre todo por la presencia de jugadores del Nápoles en la plantilla de Roberto Mancini.

«En la última Euro, acabamos muy contentos, felices por el triunfo de Italia porque había fuerte presencia de jugadores napolitanos. Di Lorenzo, Insigne, Meret… Es que aquí todo se vive más a través de los ojos del Napoli. Y sí, claro que me ha hecho feliz que ganara Italia. Pero Nápoles es otra cosa. Aquí la vida se vive diferente», repite Vignati, que define su ciudad como una excepción ‘Sudamericana’ en Italia.

Nápoles, una ‘nación’ sudamericana

«Yo siempre describo Nápoles como una ‘nación’ sudamericana. Somos acogedores, recibimos a todo el mundo con simpatía, con una sonrisa. Nápoles es muy humana. Como lo fue Maradona en Nápoles. Maradona ha hecho historia aquí porque ha ido más allá del fútbol. Ha cambiado toda una ciudad contra los poderes del norte. Maradona es inmortal. No morirá nunca», recuerda con pasión mientras admite que también mirará de reojo la Copa América, que se celebra a la par que la Eurocopa y donde compite la Argentina de Diego.

¿Le habría gustado que Maradona hubiera sido italiano para jugar en la Nazionale? «¡No, no! No me habría gustado ver a Maradona en Italia. Porque entonces no habría sido Maradona. Habría sido otra cosa diferente», repite en la previa de un partido, el España – Italia, que define como «un partido caliente», y en el que, por aclarar, irá con Italia. Porque Massimo dice no tener nada en contra de Italia, pero insiste en que para ellos, lo primero es Nápoles y luego el resto. Incluso bromea con la posibilidad de que este partido hubiera sido un Nápoles – España.

Maradona, el 12º hijo de la familia Vignati

El relato de Massimo y su relación con Maradona es la historia del «Diego humano, que era más fuerte que el Diego jugador», cuenta el propio Massimo. «Para mí era un hermano mayor. Y él me trataba como un hermano pequeño. Todo nació cuando Claudia [la mujer de Maradona] y Diego fueron a comprar los muebles de casa a la tienda de una parienta mía. Ahí estaba mi madre cocinando, le ofrecieron comer, y se enamoró de la comida de mi mamma. Ahí nació una relación de amor a primera vista. Diego llamaba a mi madre ‘mi mamá napolitana’. Nosotros decíamos que teníamos once hermanos y Diego era el decimosegundo. Pero mi madre decía que Diego era el primero», se carcajea Massimo.

Su padre, Saverio, fue durante 40 años utillero y custodio del estadio de San Paolo, ahora llamado ‘Estadio Diego Armando Maradona’. Aquello permitió vivir a Massimo historias de normalidad que cualquier aficionado al fútbol habría deseado vivir con el ‘Pelusa’. «Todos los lunes jugábamos con él después en los entrenamientos. Imagínate lo que es pelotear con Diego. E incluso ahí iba a ganar. Porque Diego siempre quería ganar. Nunca quería perder», cuenta, emocionado.

La muerte de Diego y su madre

«Lo que me encantaba de Diego es que él nunca se olvidó de cuáles eran sus orígenes. Jamás se olvidó que había nacido en un entorno humilde. Pobre. Y eso solo lo hacen los grandes. Diego era esto. Diego se hizo mal a él mismo, pero jamás a nadie que no fuera él. Al contrario. Diego siempre ha ayudado a todo el mundo, empezando por nuestra familia. Éramos once hermanos. Imagínate si necesitábamos cosas. No es fácil sacar a once hijos adelante», añade un Massimo que insiste en que hoy, 40 años después, la relación entre ambas familias, entre los Vignati y los Maradona, es todavía fuerte.

«De hecho, cuando el Napoli ha ganado de nuevo el Scudetto, Claudia vino a Nápoles y quiso ver de nuevo a mi madre. Y fue una gran emoción cuando se pudieron reencontrar. Ha sido casi la misma emoción que cuando Diego volvió a ver a mi madre después de 20 años. Los dos se abrazaron y lloraron como niños. Cuando Diego murió, mi mamá no volvió a ser la de siempre. Es como si hubiera perdido a un hijo. Como he dicho, esta es una familia que ha amado al hombre, no solo al futbolista, sino al hombre. Es curioso porque lo tratábamos como si fuera uno más, pero luego te dabas cuenta de que ese que estaba ahí era Maradona», concluye Massimo.

El 'hermano' italiano de Maradona: "¿Un España – Italia? En Nápoles vamos con los del Nápoles"

El España – Italia, que este jueves medirá a ambos combinados nacionales en la Eurocopa 2024, se verá con ojos especiales en Nápoles. La ciudad de Diego Armando Maradona ("Diego era un napolitano nacido en Argentina") late con un corazón diferente que le hace sentir los éxitos de la 'Nazionale' en relación directamente proporcional con la presencia de jugadores del Napoli en sus filas. Un caso peculiar en el 'Bel Paese'.

"Nuestra primera selección es Nápoles", repite Massimo Vignati, 'hermano' de Diego Armando Maradona y dueño del único museo privado que existen en la ciudad dedicado al 'Pelusa' y su etapa en Nápoles. "Esto es un santuario dedicado al Dios del fútbol", repite sentado desde un sofá de su hogar que ha transformado en una 'galería' maradoniana.

Massimo es protagonista de la última campaña de difusión de Betfair en la que se muestran los contrastes norte y sur que dominan España e Italia y cómo, cuando llega la Eurocopa, se disipan para apoyar a sus respectivas selecciones… aunque en algunos casos de forma peculiar, como le ocurre a Nápoles.

"No hay nada como Nápoles. Lo vivimos del lunes al domingo. Para Nápoles, el equipo, el Napoli, es todo. La selección nos interesa, pero especialmente cuando tenemos algún jugador de aquí en el equipo, porque el Napoli lo abarca todo. En Nápoles vamos con los del Nápoles", repite Vignati. Ejemplo: el último europeo, cuando la 'Azzurra' se alzó con el título en Wembley ante Inglaterra. Aquello hizo especialmente feliz a Massimo, sobre todo por la presencia de jugadores del Nápoles en la plantilla de Roberto Mancini.

"En la última Euro, acabamos muy contentos, felices por el triunfo de Italia porque había fuerte presencia de jugadores napolitanos. Di Lorenzo, Insigne, Meret… Es que aquí todo se vive más a través de los ojos del Napoli. Y sí, claro que me ha hecho feliz que ganara Italia. Pero Nápoles es otra cosa. Aquí la vida se vive diferente", repite Vignati, que define su ciudad como una excepción 'Sudamericana' en Italia.

Nápoles, una 'nación' sudamericana

"Yo siempre describo Nápoles como una 'nación' sudamericana. Somos acogedores, recibimos a todo el mundo con simpatía, con una sonrisa. Nápoles es muy humana. Como lo fue Maradona en Nápoles. Maradona ha hecho historia aquí porque ha ido más allá del fútbol. Ha cambiado toda una ciudad contra los poderes del norte. Maradona es inmortal. No morirá nunca", recuerda con pasión mientras admite que también mirará de reojo la Copa América, que se celebra a la par que la Eurocopa y donde compite la Argentina de Diego.

¿Le habría gustado que Maradona hubiera sido italiano para jugar en la Nazionale? "¡No, no! No me habría gustado ver a Maradona en Italia. Porque entonces no habría sido Maradona. Habría sido otra cosa diferente", repite en la previa de un partido, el España - Italia, que define como "un partido caliente", y en el que, por aclarar, irá con Italia. Porque Massimo dice no tener nada en contra de Italia, pero insiste en que para ellos, lo primero es Nápoles y luego el resto. Incluso bromea con la posibilidad de que este partido hubiera sido un Nápoles - España.

Maradona, el 12º hijo de la familia Vignati

El relato de Massimo y su relación con Maradona es la historia del "Diego humano, que era más fuerte que el Diego jugador", cuenta el propio Massimo. "Para mí era un hermano mayor. Y él me trataba como un hermano pequeño. Todo nació cuando Claudia [la mujer de Maradona] y Diego fueron a comprar los muebles de casa a la tienda de una parienta mía. Ahí estaba mi madre cocinando, le ofrecieron comer, y se enamoró de la comida de mi mamma. Ahí nació una relación de amor a primera vista. Diego llamaba a mi madre 'mi mamá napolitana'. Nosotros decíamos que teníamos once hermanos y Diego era el decimosegundo. Pero mi madre decía que Diego era el primero", se carcajea Massimo.

Su padre, Saverio, fue durante 40 años utillero y custodio del estadio de San Paolo, ahora llamado 'Estadio Diego Armando Maradona'. Aquello permitió vivir a Massimo historias de normalidad que cualquier aficionado al fútbol habría deseado vivir con el 'Pelusa'. "Todos los lunes jugábamos con él después en los entrenamientos. Imagínate lo que es pelotear con Diego. E incluso ahí iba a ganar. Porque Diego siempre quería ganar. Nunca quería perder", cuenta, emocionado.

La muerte de Diego y su madre

"Lo que me encantaba de Diego es que él nunca se olvidó de cuáles eran sus orígenes. Jamás se olvidó que había nacido en un entorno humilde. Pobre. Y eso solo lo hacen los grandes. Diego era esto. Diego se hizo mal a él mismo, pero jamás a nadie que no fuera él. Al contrario. Diego siempre ha ayudado a todo el mundo, empezando por nuestra familia. Éramos once hermanos. Imagínate si necesitábamos cosas. No es fácil sacar a once hijos adelante", añade un Massimo que insiste en que hoy, 40 años después, la relación entre ambas familias, entre los Vignati y los Maradona, es todavía fuerte.

"De hecho, cuando el Napoli ha ganado de nuevo el Scudetto, Claudia vino a Nápoles y quiso ver de nuevo a mi madre. Y fue una gran emoción cuando se pudieron reencontrar. Ha sido casi la misma emoción que cuando Diego volvió a ver a mi madre después de 20 años. Los dos se abrazaron y lloraron como niños. Cuando Diego murió, mi mamá no volvió a ser la de siempre. Es como si hubiera perdido a un hijo. Como he dicho, esta es una familia que ha amado al hombre, no solo al futbolista, sino al hombre. Es curioso porque lo tratábamos como si fuera uno más, pero luego te dabas cuenta de que ese que estaba ahí era Maradona", concluye Massimo.

El España – Italia, que este jueves medirá a ambos combinados nacionales en la Eurocopa 2024, se verá con ojos especiales en Nápoles. La ciudad de Diego Armando Maradona («Diego era un napolitano nacido en Argentina») late con un corazón diferente que le hace sentir los éxitos de la ‘Nazionale’ en relación directamente proporcional con la presencia de jugadores del Napoli en sus filas. Un caso peculiar en el ‘Bel Paese’.

«Nuestra primera selección es Nápoles», repite Massimo Vignati, ‘hermano’ de Diego Armando Maradona y dueño del único museo privado que existen en la ciudad dedicado al ‘Pelusa’ y su etapa en Nápoles. «Esto es un santuario dedicado al Dios del fútbol», repite sentado desde un sofá de su hogar que ha transformado en una ‘galería’ maradoniana.

Massimo es protagonista de la última campaña de difusión de Betfair en la que se muestran los contrastes norte y sur que dominan España e Italia y cómo, cuando llega la Eurocopa, se disipan para apoyar a sus respectivas selecciones… aunque en algunos casos de forma peculiar, como le ocurre a Nápoles.

«No hay nada como Nápoles. Lo vivimos del lunes al domingo. Para Nápoles, el equipo, el Napoli, es todo. La selección nos interesa, pero especialmente cuando tenemos algún jugador de aquí en el equipo, porque el Napoli lo abarca todo. En Nápoles vamos con los del Nápoles», repite Vignati. Ejemplo: el último europeo, cuando la ‘Azzurra’ se alzó con el título en Wembley ante Inglaterra. Aquello hizo especialmente feliz a Massimo, sobre todo por la presencia de jugadores del Nápoles en la plantilla de Roberto Mancini.

«En la última Euro, acabamos muy contentos, felices por el triunfo de Italia porque había fuerte presencia de jugadores napolitanos. Di Lorenzo, Insigne, Meret… Es que aquí todo se vive más a través de los ojos del Napoli. Y sí, claro que me ha hecho feliz que ganara Italia. Pero Nápoles es otra cosa. Aquí la vida se vive diferente», repite Vignati, que define su ciudad como una excepción ‘Sudamericana’ en Italia.

Nápoles, una ‘nación’ sudamericana

«Yo siempre describo Nápoles como una ‘nación’ sudamericana. Somos acogedores, recibimos a todo el mundo con simpatía, con una sonrisa. Nápoles es muy humana. Como lo fue Maradona en Nápoles. Maradona ha hecho historia aquí porque ha ido más allá del fútbol. Ha cambiado toda una ciudad contra los poderes del norte. Maradona es inmortal. No morirá nunca», recuerda con pasión mientras admite que también mirará de reojo la Copa América, que se celebra a la par que la Eurocopa y donde compite la Argentina de Diego.

¿Le habría gustado que Maradona hubiera sido italiano para jugar en la Nazionale? «¡No, no! No me habría gustado ver a Maradona en Italia. Porque entonces no habría sido Maradona. Habría sido otra cosa diferente», repite en la previa de un partido, el España – Italia, que define como «un partido caliente», y en el que, por aclarar, irá con Italia. Porque Massimo dice no tener nada en contra de Italia, pero insiste en que para ellos, lo primero es Nápoles y luego el resto. Incluso bromea con la posibilidad de que este partido hubiera sido un Nápoles – España.

Maradona, el 12º hijo de la familia Vignati

El relato de Massimo y su relación con Maradona es la historia del «Diego humano, que era más fuerte que el Diego jugador», cuenta el propio Massimo. «Para mí era un hermano mayor. Y él me trataba como un hermano pequeño. Todo nació cuando Claudia [la mujer de Maradona] y Diego fueron a comprar los muebles de casa a la tienda de una parienta mía. Ahí estaba mi madre cocinando, le ofrecieron comer, y se enamoró de la comida de mi mamma. Ahí nació una relación de amor a primera vista. Diego llamaba a mi madre ‘mi mamá napolitana’. Nosotros decíamos que teníamos once hermanos y Diego era el decimosegundo. Pero mi madre decía que Diego era el primero», se carcajea Massimo.

Su padre, Saverio, fue durante 40 años utillero y custodio del estadio de San Paolo, ahora llamado ‘Estadio Diego Armando Maradona’. Aquello permitió vivir a Massimo historias de normalidad que cualquier aficionado al fútbol habría deseado vivir con el ‘Pelusa’. «Todos los lunes jugábamos con él después en los entrenamientos. Imagínate lo que es pelotear con Diego. E incluso ahí iba a ganar. Porque Diego siempre quería ganar. Nunca quería perder», cuenta, emocionado.

La muerte de Diego y su madre

«Lo que me encantaba de Diego es que él nunca se olvidó de cuáles eran sus orígenes. Jamás se olvidó que había nacido en un entorno humilde. Pobre. Y eso solo lo hacen los grandes. Diego era esto. Diego se hizo mal a él mismo, pero jamás a nadie que no fuera él. Al contrario. Diego siempre ha ayudado a todo el mundo, empezando por nuestra familia. Éramos once hermanos. Imagínate si necesitábamos cosas. No es fácil sacar a once hijos adelante», añade un Massimo que insiste en que hoy, 40 años después, la relación entre ambas familias, entre los Vignati y los Maradona, es todavía fuerte.

«De hecho, cuando el Napoli ha ganado de nuevo el Scudetto, Claudia vino a Nápoles y quiso ver de nuevo a mi madre. Y fue una gran emoción cuando se pudieron reencontrar. Ha sido casi la misma emoción que cuando Diego volvió a ver a mi madre después de 20 años. Los dos se abrazaron y lloraron como niños. Cuando Diego murió, mi mamá no volvió a ser la de siempre. Es como si hubiera perdido a un hijo. Como he dicho, esta es una familia que ha amado al hombre, no solo al futbolista, sino al hombre. Es curioso porque lo tratábamos como si fuera uno más, pero luego te dabas cuenta de que ese que estaba ahí era Maradona», concluye Massimo.