Pedro García Aguado, del oro de Atlanta 96 a ganar 'Supervivientes' tras su paso por el infierno de las drogas

El exdeportista Pedro García Aguado es uno de los protagonistas de la semana al convertirse en el flamante ganador de Supervivientes. El madrileño venció a Rubén Torres en el duelo final y suma así un nuevo triunfo personal a su palmarés, en el que hay un oro olímpico y que arrancó hace ya tres décadas en las que no han faltado momentos de dificultad motivados por las drogas.

Un campeón olímpico bajo el agua

García Aguado destacó pronto en el mundo del waterpolo después de iniciarse en la natación. «Recuerdo despertar a las 05:00 para ir a entrenar y después pasar todo el día fuera de casa porque también tenía que ir al colegio», explica el propio Pedro en su página web, donde asegura que su éxito «no fue suerte, sino muchas horas de esfuerzo y de entrenamiento».

A los 17 años su vida dio un giro para acercarse a cumplir su sueño. Se mudó a Barcelona para desarrollarse como jugador de waterpolo en la Residencia de Deportistas Joaquín Blume. Su plan funcionó y se convirtió en uno de los jugadores más destacados de España.

Representó a España en 565 ocasiones. Perteneció a una de las generaciones más doradas del waterpolo español. Tras lograr la plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, García Aguado se convirtió en campeón olímpico cuatro años después, en Atlanta 96, y campeón mundial en 1998. Llegó incluso a ser elegido el mejor jugador de la liga española de waterpolo en 2001. Diez años después fue condecorado con la Medalla de Oro del Mérito Deportivo.

Las drogas, su peor enemigo

No era oro todo lo que relucía en su vida. Lo tuvo todo, pero no supo cómo gestionarlo de la mejor manera. Estaba sumido en el infierno de las drogas. Incluso llegó a Barcelona, con 17 años, ya siendo adicto, tal y como ha dicho en varias ocasiones.

«Lo perdí todo: mi capacidad de jugar, mi valentía. El talento no. Pero todo los demás sí. Me robó lo que mejor sabía hacer. Era uno de los mejores del mundo y nunca lo decía. Y yo destrozándome la vida por las noches. No se lo perdonaré a la droga nunca. Convirtió mis cinco últimos años de carrera en un infierno», desveló en Supervivientes.

Las adicciones terminaron con su exitosa carrera deportiva. En 2003 dijo basta e ingresó en un centro de rehabilitación. Tuvo que pagarlo su padre con el dinero de una herencia.

‘Hermano Mayor’ y su ayuda a los demás

En el centro de desintoxicación se dio cuenta de que su experiencia podía servir de ayuda a otras personas que pasan por la misma situación que vivió. Se formó en Experto en Violencia Filio Parental por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Técnico en Prevención del consumo de drogas y Tic’s dentro del ámbito del hogar.

Además de dar charlas en empresas, colegios y ONGs, Pedro García Aguado se embarcó en una nueva aventura en 2009: Hermano Mayor. En el programa ayudaba a reconducir la conducta de jóvenes problemáticos a través de su propia experiencia. En 2015 dejó el proyecto.

Años después, el exwaterpolista criticó al programa y sacó los platos sucios. «El programa me lo vendieron como de prevención para que los adolescentes no entraran en la droga. Nada que ver. Todos tenían una mochila detrás que el programa no enseñaba, tú rascabas ahí y había situaciones terribles», afirmó en el podcast Expande tu realidad.

‘Supervivientes’, un nuevo título

Tras varios años pasando por varios programas de televisión, Pedro García Aguado llegó a la edición de Supervivientes que acaba de terminar como una de las figuras más prometedoras. Tanto que finalmente se ha proclamado ganador del reality después de más de 100 días en los que se ha sobrepuesto a momentos de debilidad.

Pedro García Aguado, del oro de Atlanta 96 a ganar 'Supervivientes' tras su paso por el infierno de las drogas

El exdeportista Pedro García Aguado es uno de los protagonistas de la semana al convertirse en el flamante ganador de Supervivientes. El madrileño venció a Rubén Torres en el duelo final y suma así un nuevo triunfo personal a su palmarés, en el que hay un oro olímpico y que arrancó hace ya tres décadas en las que no han faltado momentos de dificultad motivados por las drogas.

Un campeón olímpico bajo el agua

García Aguado destacó pronto en el mundo del waterpolo después de iniciarse en la natación. "Recuerdo despertar a las 05:00 para ir a entrenar y después pasar todo el día fuera de casa porque también tenía que ir al colegio", explica el propio Pedro en su página web, donde asegura que su éxito "no fue suerte, sino muchas horas de esfuerzo y de entrenamiento".

A los 17 años su vida dio un giro para acercarse a cumplir su sueño. Se mudó a Barcelona para desarrollarse como jugador de waterpolo en la Residencia de Deportistas Joaquín Blume. Su plan funcionó y se convirtió en uno de los jugadores más destacados de España.

Representó a España en 565 ocasiones. Perteneció a una de las generaciones más doradas del waterpolo español. Tras lograr la plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, García Aguado se convirtió en campeón olímpico cuatro años después, en Atlanta 96, y campeón mundial en 1998. Llegó incluso a ser elegido el mejor jugador de la liga española de waterpolo en 2001. Diez años después fue condecorado con la Medalla de Oro del Mérito Deportivo.

Las drogas, su peor enemigo

No era oro todo lo que relucía en su vida. Lo tuvo todo, pero no supo cómo gestionarlo de la mejor manera. Estaba sumido en el infierno de las drogas. Incluso llegó a Barcelona, con 17 años, ya siendo adicto, tal y como ha dicho en varias ocasiones.

"Lo perdí todo: mi capacidad de jugar, mi valentía. El talento no. Pero todo los demás sí. Me robó lo que mejor sabía hacer. Era uno de los mejores del mundo y nunca lo decía. Y yo destrozándome la vida por las noches. No se lo perdonaré a la droga nunca. Convirtió mis cinco últimos años de carrera en un infierno", desveló en Supervivientes.

Las adicciones terminaron con su exitosa carrera deportiva. En 2003 dijo basta e ingresó en un centro de rehabilitación. Tuvo que pagarlo su padre con el dinero de una herencia.

'Hermano Mayor' y su ayuda a los demás

En el centro de desintoxicación se dio cuenta de que su experiencia podía servir de ayuda a otras personas que pasan por la misma situación que vivió. Se formó en Experto en Violencia Filio Parental por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Técnico en Prevención del consumo de drogas y Tic’s dentro del ámbito del hogar.

Además de dar charlas en empresas, colegios y ONGs, Pedro García Aguado se embarcó en una nueva aventura en 2009: Hermano Mayor. En el programa ayudaba a reconducir la conducta de jóvenes problemáticos a través de su propia experiencia. En 2015 dejó el proyecto.

Años después, el exwaterpolista criticó al programa y sacó los platos sucios. "El programa me lo vendieron como de prevención para que los adolescentes no entraran en la droga. Nada que ver. Todos tenían una mochila detrás que el programa no enseñaba, tú rascabas ahí y había situaciones terribles", afirmó en el podcast Expande tu realidad.

'Supervivientes', un nuevo título

Tras varios años pasando por varios programas de televisión, Pedro García Aguado llegó a la edición de Supervivientes que acaba de terminar como una de las figuras más prometedoras. Tanto que finalmente se ha proclamado ganador del reality después de más de 100 días en los que se ha sobrepuesto a momentos de debilidad.

El exdeportista Pedro García Aguado es uno de los protagonistas de la semana al convertirse en el flamante ganador de Supervivientes. El madrileño venció a Rubén Torres en el duelo final y suma así un nuevo triunfo personal a su palmarés, en el que hay un oro olímpico y que arrancó hace ya tres décadas en las que no han faltado momentos de dificultad motivados por las drogas.

Un campeón olímpico bajo el agua

García Aguado destacó pronto en el mundo del waterpolo después de iniciarse en la natación. «Recuerdo despertar a las 05:00 para ir a entrenar y después pasar todo el día fuera de casa porque también tenía que ir al colegio», explica el propio Pedro en su página web, donde asegura que su éxito «no fue suerte, sino muchas horas de esfuerzo y de entrenamiento».

A los 17 años su vida dio un giro para acercarse a cumplir su sueño. Se mudó a Barcelona para desarrollarse como jugador de waterpolo en la Residencia de Deportistas Joaquín Blume. Su plan funcionó y se convirtió en uno de los jugadores más destacados de España.

Representó a España en 565 ocasiones. Perteneció a una de las generaciones más doradas del waterpolo español. Tras lograr la plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, García Aguado se convirtió en campeón olímpico cuatro años después, en Atlanta 96, y campeón mundial en 1998. Llegó incluso a ser elegido el mejor jugador de la liga española de waterpolo en 2001. Diez años después fue condecorado con la Medalla de Oro del Mérito Deportivo.

Las drogas, su peor enemigo

No era oro todo lo que relucía en su vida. Lo tuvo todo, pero no supo cómo gestionarlo de la mejor manera. Estaba sumido en el infierno de las drogas. Incluso llegó a Barcelona, con 17 años, ya siendo adicto, tal y como ha dicho en varias ocasiones.

«Lo perdí todo: mi capacidad de jugar, mi valentía. El talento no. Pero todo los demás sí. Me robó lo que mejor sabía hacer. Era uno de los mejores del mundo y nunca lo decía. Y yo destrozándome la vida por las noches. No se lo perdonaré a la droga nunca. Convirtió mis cinco últimos años de carrera en un infierno», desveló en Supervivientes.

Las adicciones terminaron con su exitosa carrera deportiva. En 2003 dijo basta e ingresó en un centro de rehabilitación. Tuvo que pagarlo su padre con el dinero de una herencia.

‘Hermano Mayor’ y su ayuda a los demás

En el centro de desintoxicación se dio cuenta de que su experiencia podía servir de ayuda a otras personas que pasan por la misma situación que vivió. Se formó en Experto en Violencia Filio Parental por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Técnico en Prevención del consumo de drogas y Tic’s dentro del ámbito del hogar.

Además de dar charlas en empresas, colegios y ONGs, Pedro García Aguado se embarcó en una nueva aventura en 2009: Hermano Mayor. En el programa ayudaba a reconducir la conducta de jóvenes problemáticos a través de su propia experiencia. En 2015 dejó el proyecto.

Años después, el exwaterpolista criticó al programa y sacó los platos sucios. «El programa me lo vendieron como de prevención para que los adolescentes no entraran en la droga. Nada que ver. Todos tenían una mochila detrás que el programa no enseñaba, tú rascabas ahí y había situaciones terribles», afirmó en el podcast Expande tu realidad.

‘Supervivientes’, un nuevo título

Tras varios años pasando por varios programas de televisión, Pedro García Aguado llegó a la edición de Supervivientes que acaba de terminar como una de las figuras más prometedoras. Tanto que finalmente se ha proclamado ganador del reality después de más de 100 días en los que se ha sobrepuesto a momentos de debilidad.